Oregon Parenting Education Collaborative

Jewish American Heritage Month

Child smiling in black knit cap
Photo by Levi Meir Clancy on Unsplash

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By Megan McQueen

Although I did not grow up in a Jewish home, I grew up in a community with many Jewish families. I went to the temple with my friends, celebrated sacred holidays in their homes, and worked in the nursery school at the local Jewish Community Center. Close friendships humanized Jewish history for me. In 2006, the United States government declared that May would be Jewish American History Month to celebrate the diverse Jewish community and honor the past. Learning more about Jewish Americans helps us all embrace rich cultural traditions and find inspiration in stories of joy and resilience.

Let’s learn together!

Learn More About Famous Jewish Americans: Your children might increase their excitement by learning more about some people they already know. Albert Einstein was a Nobel-prize-winning scientist whose perseverance can encourage us all. Your theater kids might appreciate learning more about Daveed Diggs (Hamilton), Natalie Portman (Star Wars), and Andrew Garfield (Spiderman). Painter Mark Rothko grew up in Oregon. The feminist icon and Supreme Court Judge Ruth Bader Ginsburg was also Jewish. Your family may want to watch PBS’ video series about Jewish Americans, famous and everyday family stories.

Holidays and Celebrations: There is much to celebrate in the Jewish calendar. Many people know about Hanukkah, the festival of lights. Also of note, the “High Holy” days begin with Rosh Hashanah (Jewish New Year) and end with Yom Kippur. Passover commemorates the liberation of enslaved people from Egypt. A Seder dinner is often eaten near the beginning of Passover to celebrate the holiday with ritual foods and readings. Shabbat is typically celebrated once a week, from sundown to sundown on Friday and Saturday. Families have different ways of observing Shabbat, of course. Some people light candles, read from the Torah, eat particular foods, and rest from technology and driving. These are just a few of the many ways Jewish families celebrate and gather together. 

Leaning into Jewish Traditions (Even if you aren’t Jewish): If you are Jewish, this is a fabulous time to dig into your cultural history. If you are not Jewish, you can learn from some beautiful traditions and people without appropriating their culture. Respecting elders is a core value in many cultures, including Judaism. We can all ask questions of our elders about their life or family history. Make some bagels together! Bagels originated in Polish Jewish communities. Sing and dance with your family. Listen to popular swing music by Jews such as “Drum Boogie” with Jewish drummer Gene Krupa. Sing along to Broadway hits by Leonard Bernstein & Stephen Sondheim.

Stand up to antisemitism: Antisemitism – prejudice against Jewish people – has familiar threads with other forms of racism and bias. Recently, a resurgence in hate crimes against Jews reminds us of the need to educate ourselves in ways to speak up against racism. Learn about the Holocaust. Depending on the age of your children, you may wish to include them in your education. Many younger people have a gap in their knowledge about the atrocities of this time. We all have a desire to protect our children from horrors, and we can empower them with honest, factual conversations. Connecting to historical events and current acts of antisemitism with gentleness may help your children become compassionate adults. Many children’s books about the Holocaust can help jumpstart your conversations. Empower your children to become people who will stand up for what is just, as Irena Sendler did during the Holocaust. The Anti-Defamation League suggests talking with children with open-ended questions such as, “How do you think antisemitic incidents impact people and our society?” You may also take action steps together, such as volunteering with local or national groups fighting against hate or bias.

Books:

Megan McQueen is a warmhearted teacher, coach, consultant, and writer. She grounds her work in empathetic education, imparting a strong sense of community and social skills to those with which she works. Megan prioritizes emotional learning and problem solving skills. When not at work, she is most likely playing with her husband, two children, and pup.

Mes de la Historia Judía Estadounidense

Niña sonriendo con un gorro negro tejido
Fotografía por Levi Meir Clancy en Unsplash

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Por Megan McQueen

Aunque no crecí en un hogar judío, crecí en una comunidad con muchas familias judías. Fui al templo con mis amigos, celebré festividades sagradas en sus casas y trabajé en la guardería del Centro Comunitario Judío local. Las amistades cercanas humanizaron la historia judía para mí. En 2006, el gobierno de los Estados Unidos declaró que el mes de mayo sería el Mes de la Historia Judía Estadounidense para celebrar la diversa comunidad judía y honrar el pasado. Aprender más acerca de los judíos estadounidenses nos ayuda a todos a acoger la riqueza de las tradiciones culturales y a encontrar inspiración en las historias de alegría y resiliencia.

¡Aprendamos juntos!

Aprenda más sobre judíos estadounidenses famosos: sus hijos podrían sentirse más entusiasmados si aprenden más acerca de algunas personas que ya conocen. Albert Einstein fue un científico ganador del Premio Nobel cuya perseverancia puede alentarnos a todos. Los interesados en el teatro podrían apreciar aprender más acerca de Daveed Diggs (Hamilton), Natalie Portman (Star Wars) y Andrew Garfield (Spiderman). El pintor Mark Rothko creció en Oregon. El ícono feminista y jueza de la Corte Suprema Ruth Bader Ginsburg también era judía. Su familia podría querer ver la serie de videos de PBS sobre los judíos estadounidenses, donde se cuentan historias familiares de famosos y de la vida cotidiana.

Festividades y celebraciones: hay mucho que celebrar en el calendario judío. Muchas personas saben sobre Hanukkah, el festival de las luces. También son de importancia los “Días Santos Altos” que comienzan con Rosh Hashaná (Año Nuevo judío) y terminan con Yom Kipur. La pascua judía conmemora la liberación del pueblo esclavizado de Egipto. La cena del Séder a menudo se come cerca del inicio de la pascua judía para celebrar la festividad con alimentos y lecturas rituales. El sabbat generalmente se celebra una vez a la semana, del atardecer del viernes al atardecer del sábado. Por supuesto, las familias celebran el sabbat de diferentes formas. Algunas personas encienden velas, leen la Torá, comen alimentos específicos y se toman un descanso de la tecnología y de manejar. Estas son solo algunas de las muchas maneras en que las familias judías celebran juntas y se reúnen. 

Cómo acercarse a las tradiciones judías (incluso si usted no es judío[a]): si usted es judío(a), este es un momento increíble para sumergirse en su historia cultural. Si no lo es, puede aprender sobre algunas bellas tradiciones y personas sin apropiarse de su cultura. Respetar a las personas mayores es un valor principal en muchas culturas, incluido el judaísmo. Todos podemos hacerles preguntas a nuestros ancianos acerca de su vida o de su historia familiar. ¡Horneen bagels juntos! Los bagels tienen su origen en las comunidades de judíos polacos. Cante y baile con su familia. Escuche música swing popular de judíos, como “Drum Boogie” con el baterista judío Gene Krupa. Cante junto con los éxitos de Broadway de Leonard Bernstein y Stephen Sondheim.

Luche contra el antisemitismo: el antisemitismo —prejuicio en contra de las personas judías— tiene muchas cosas en común con otras formas de racismo y prejuicio. Recientemente, el resurgimiento de los crímenes de odio en contra de los judíos nos recuerda que debemos educarnos a nosotros mismos sobre cómo pronunciarnos en contra del racismo. Aprenda sobre el Holocausto. Según la edad de sus hijos, puede querer incluirlos en su educación. Muchas personas jóvenes tienen un vacío en sus conocimientos acerca de las atrocidades de ese periodo. Todos deseamos proteger a nuestros hijos en contra de los horrores y podemos empoderarlos con conversaciones honestas y basadas en hechos. Conectar con gentileza los eventos históricos con los actos de antisemitismo actuales puede ayudar a sus hijos a convertirse en adultos compasivos. Muchos libros infantiles sobre el Holocausto pueden ayudar a iniciar sus conversaciones. Ayude a sus hijos a convertirse en personas que defenderán lo que es justo, como lo hizo Irena Sendler durante el Holocausto. La Liga Antidifamación sugiere hablar con los niños con preguntas abiertas, como, por ejemplo, “¿Cómo crees que los incidentes antisemitas afectan a las personas y a nuestra sociedad?”. También pueden tomar medidas de acción juntos, como ofrecerse como voluntarios en grupos locales o nacionales que luchan en contra del odio o de los prejuicios.

Libros:

Megan McQueen es una cariñosa maestra, entrenadora, consultora y escritora. Basa su trabajo en la educación empática, para lo cual imparte un fuerte sentido de comunidad y habilidades sociales a aquellos con quienes trabaja. Megan prioriza el aprendizaje emocional y las habilidades de resolución de problemas. Cuando no está trabajando, lo más probable es que esté jugando con su esposo, sus dos hijos y su perrito. 

For Parenting Educators: The Power of Our Mindset

A smiling adult holding a toddler.
Photo by Helena Lopes on Unsplash

By Megan McQueen

As parenting educators, we celebrate growth in families. This fulfilling journey can bring us joy as we reflect on the changes made along the way. But sometimes, we may notice judgment creeping into our thoughts about the families we support. When my oldest child was a toddler and labeling colors, singing ABCs, and counting, I remember thinking, “This isn’t that hard. I just sing songs and talk to her and she learns these skills. Kids that develop typically just need adults that talk with them.” Of course, I knew it was a *bit* more complicated than that, but I needed to rein in my thoughts of others without all the skills and advantages our family had.

Reframing my views to root in strengths and center empathy helps me become the person I would like to be and supports my connection and work with families. As Think Kids and Lives in the Balance teach, “Kids [families] do well when they can.” Keeping this in mind and practicing the following tips can empower families.

Notice patterns: We may have past traumas or challenges that conversations with families can trigger. Notice your physical responses that become elevated. Perhaps your palms get clammy, or your heart rate increases. Find a subtle way to soothe yourself in the moment. Maybe you can put your hand on your heart and take a deep breath. Offer yourself self-compassion. It can be hard to support someone who unintentionally reminds you of difficult times. Talking with a therapist to work through your history and build coping strategies may be helpful.

Ground yourself: Writers such as Elena Aguilar and Brené Brown offer lists of core values to identify for ourselves. Choosing 2 or 3 top beliefs helps us navigate sticky situations and ground us in our best selves. Talking through these exercises with family, co-workers, or friends helps deepen the experience. Brené Brown’s practice offers questions to help us live into these values more often and recognize what pulls us out of them. Holding my core values close to me reminds me to center myself, especially when working with others who may typically pull me out of alignment with my principles.

Lagging Skills: Changing how we see people will change how we interact with and support families. Experts at Think Kids and Lives in the Balance suggest framing our perception of others’ actions as skill-building areas instead of people willfully trying to be troublesome. Instead of thinking, “This dad is a jerk,” we can see learning opportunities, reminding ourselves, “If he can build his self-regulation skills and handle his anger differently, he can stay connected with his kids.” Focus on strengths in people and opportunities for growth instead of naming perceived flaws as character traits.

Give to Yourself: People in “helping professions” often prioritize the needs of others over themselves. We may maintain our basic needs but feel that our families’ resilience is more critical than ours. We’ve all heard the “oxygen mask” metaphor and know that we need to care for ourselves, but practicing care may still seem elusive. Burning ourselves out does not serve our families. Building a routine for your day that includes something for yourself is crucial. Creating small moments of joy to anticipate also helps. If you dream of an international trip with friends, think of modest ways to add travel to your life that you can experience more often. Can you go out of town for a day with a friend? Plan it and look forward to it. As Ingrid Fetell Lee, the author of Joyful, writes, giving ourselves future joy can be helpful. Try pre-ordering a book and enjoy the surprise when it arrives. You are worthy of delight!

By shifting our mindsets, we take small steps to change our society. We are counteracting systemic racism, ableism, sexism, classism, etc., by opening our hearts to the people in front of us. We understand that we all are affected by these systems. By slowing down, taking care of our feelings, and humanizing the problems our families bring to class, we are rebuilding the community in a way that will center our connection.

Resources:

Megan McQueen is a warmhearted teacher, coach, consultant, and writer. She grounds her work in empathetic education, imparting a strong sense of community and social skills to those with which she works. Megan prioritizes emotional learning and problem solving skills. When not at work, she is most likely playing with her husband, two children, and pup. 

Newborn Needs

A sleeping baby.
Photo by Garrett Jackson on Unsplash

By Megan McQueen

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The “fourth trimester,” or newborn phase, is unique for families. Snuggling a sleeping baby and watching them become aware of the world around them compares to nothing else. As many families fall in love with their newborns, they may also be learning many new skills and feel overwhelmed. Each of my babies taught me new techniques for soothing. I look back fondly on parenting a newborn and remember the exhaustion and feelings of fear that I managed. I was surprised at how deeply I felt all these emotions. I was shocked by the fatigue, the energy needs of parenting a toddler (after my second baby), and the difference in temperaments of my children. 

Learning about my baby’s needs helped me feel more capable and understanding. Read on to learn more and take comfort in your efforts.

Care for Yourself: Families of newborns need care too! Open your arms and accept offers of help from family, neighbors, co-workers, and friends. They want to spoil you, and receiving a hot meal can feel like a lifeline. Stock up on easy-to-prepare, healthy foods for meals and snacks. Quickly grabbing a yogurt, cheese stick, piece of fruit, veggie sticks, or lean proteins will be essential. Sleep as often as you can and move your body in ways your doctor supports. Be gentle with yourself, especially if you just gave birth. There are many incredible physical, hormonal, and emotional changes happening in you. Give it all time and offer yourself the same love you would give a close friend. If you are struggling with sadness or depression, reach out to your doctor. 

What Can They Do?: It may seem as though newborns only sleep, eat, and cry, but their brains and bodies are growing at an incredible pace! New babies can see about eight inches from their faces. Eight inches is the distance from their eyes to yours when holding a baby in the crook of your elbow. Get close to your baby and watch them study your face. New babies can recognize the scent of their caretakers. Just as many adults love to breathe in the sweet milky scent of a new baby, they are doing the same with us! Babies can hear, even if they don’t understand every word you say. They may recognize their caretaker’s voices. Singing to and reading with your baby are enjoyable, help their brains develop essential literacy skills, and attach to you.

Preemies: Babies born early have different developmental timelines. When reading about milestones, note that preemies may meet these on a schedule based on their due date instead of their birth date. They will catch up with their peers in many areas, but you may have a newborn experience with other demands. Some preemies may be covered in hair and may have transparent skin. Sometimes preemies need more support because their muscles need more time to develop fully. Sometimes preemies have trouble sucking and swallowing, so careful monitoring of their weight gain will be necessary. Check-in with your pediatrician about any questions you have and opportunities to help your baby grow. 

Feeding: The best way to feed your baby is the way that works best for your family. If using bottles, be sure bottles and nipples are clean before each use. Keep the nipple full of milk or formula so there are no air bubbles for your baby to swallow. Feeding your baby creates a natural bonding time. Hold your baby close, look into each other’s eyes, and caress their soft skin. If you are breastfeeding, reach out to lactation consultants if you have questions. Often, people think breastfeeding should be natural and easy, but it takes some teaching for both parent and baby. Be sure you are drinking lots of water and eating well – breastfeeding takes a lot of energy! 

A Baby with a Disability: When families learn of a baby’s disability, many feelings usually arise. You love your child and want a life of ease for them. You may feel sadness, grief, anger, fear, great love, and compassion for your baby. All your feelings are valid and reasonable. You may find it helpful to connect with other families dealing with similar circumstances and talk through your thoughts with a therapist. Lean on your medical community to direct you to services to support your baby. Hold on to the love you have for your family. 

Join a Parenting Class. Many communities offer free in-person and online parenting classes where you can connect with other families, share the joys of getting to know your children along with learning strategies to manage the challenges. We can all use more tools in our parenting toolbox and there are times when being a parent can feel very isolating. Parenting classes help us connect with the community where we are reminded that we are never alone in this journey. Learn more about parenting classes offered in Oregon through the Oregon Parenting Education Collaborative. 

Your baby is busy learning and growing, but most importantly, connecting with you. Your baby will change quickly during this time; enjoy noticing new developments as well as all the snuggles! Learning new ways to care for yourself and your new family will help you all as you adjust to your new life.

Resources:

Megan McQueen is a warmhearted teacher, coach, consultant, and writer. She grounds her work in empathetic education, imparting a strong sense of community and social skills to those with which she works. Megan prioritizes emotional learning and problem solving skills. When not at work, she is most likely playing with her husband, two children, and pup. 

En Español: Newborn Needs

Un bebé
Fotografía de Garrett Jackson publicada en Unsplash

Por Megan McQueen

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El “cuarto trimestre”, o etapa de recién nacido, es único para las familias. Acurrucar a un bebé dormido y ver cómo toma consciencia del mundo que lo rodea no se puede comparar con nada más. Al mismo tiempo que muchas familias se enamoran de sus recién nacidos, también pueden estar aprendiendo muchas habilidades nuevas y sentirse abrumadas. Cada uno de mis bebés me enseñó nuevas técnicas tranquilizadoras. Pienso con cariño en la crianza de un recién nacido y recuerdo el agotamiento y la sensación de miedo que controlé. Me sorprendió lo mucho que sentía todas esas emociones. Me asombró el cansancio, las necesidades de energía de la crianza de un niño pequeño (después de mi segundo bebé) y la diferencia de temperamentos de mis hijos. 

Conocer las necesidades de mi bebé me ayudó a sentirme más capaz y comprensiva. Siga leyendo para saber más y reconfortarse con sus esfuerzos.

Cuidarse de uno mismo: ¡Las familias de recién nacidos también necesitan cuidados! Abra los brazos y acepte las ofertas de ayuda de familiares, vecinos, compañeros de trabajo y amigos. Quieren mimarle, y recibir una comida caliente puede parecer un salvavidas. Abastézcase de alimentos saludables y fáciles de preparar para las comidas y los refrigerios. Es esencial poder comer rápidamente un yogur, un palito de queso, un trozo de fruta, bastones de verduras o proteínas magras. Duerma todo lo que pueda y mueva su cuerpo de maneras que su médico apruebe. Sea amable con usted misma, especialmente si acaba de dar a luz. Son muchos los increíbles cambios físicos, hormonales y emocionales que presenta. Dé tiempo a todo y ofrézcase el mismo amor que le daría a una amiga cercana. Si se siente triste o deprimida, consulte a su médico. 

¿Qué pueden hacer?: Puede parecer que los recién nacidos solo duermen, comen y lloran, ¡pero su cerebro y su cuerpo crecen a un ritmo increíble! Los recién nacidos pueden ver lo que está a unas ocho pulgadas de distancia de su rostro. Ocho pulgadas es la distancia entre sus ojos y los suyos cuando lo acuna en brazos. Acérquese a su bebé y obsérvelo estudiar su rostro. Los recién nacidos pueden reconocer el olor de las personas que los cuidan. Así como a muchos adultos les encanta respirar el dulce olor a leche de un recién nacido, ¡ellos hacen lo mismo con nosotros! Los bebés pueden oír, aunque no entienden todas las palabras que dice. Pueden reconocer las voces de las personas que los cuidan. Cantarle y leerle a su bebé es agradable, ayuda a que su cerebro desarrolle las habilidades de alfabetización esenciales y lo apega a usted.

Bebés prematuros: Los bebés que nacen antes de tiempo tienen un ritmo de desarrollo diferente. Cuando lea sobre las etapas, tenga en cuenta que los bebés prematuros pueden cumplirlas en un calendario basado en su fecha prevista de parto y no en su fecha de nacimiento. Estarán a la altura de sus compañeros en muchas áreas, pero es posible que su experiencia con el recién nacido tenga otras exigencias. Algunos bebés prematuros pueden estar cubiertos de lanugo y tener la piel transparente. A veces, los bebés prematuros necesitan más apoyo porque sus músculos necesitan más tiempo para desarrollarse por completo. En ocasiones, los bebés prematuros tienen problemas para succionar y tragar, por lo que será necesario controlar atentamente su aumento de peso. Hable con su pediatra sobre las preguntas que tenga y las oportunidades para ayudar a que su bebé se desarrolle. 

Alimentación: La mejor manera de alimentar a su bebé es la que mejor funciona para su familia. Si utiliza biberones, asegúrese de que los biberones y las tetinas estén limpios antes de cada uso. Mantenga la tetina llena de leche o fórmula para que el bebé no trague burbujas de aire. Alimentar a su bebé crea un momento de vinculación natural. Abrace a su bebé, mírense a los ojos y acaricien su suave piel. Si está amamantando, comuníquese con asesores de lactancia cuando tenga preguntas. A menudo, las personas creen que la lactancia debe ser natural y fácil, pero se requiere cierta enseñanza tanto para la madre como para el bebé. Asegúrese de beber mucha agua y alimentarse bien: ¡la lactancia requiere de mucha energía! 

Un bebé con discapacidad: Cuando las familias se enteran de la discapacidad de un bebé, suelen surgir muchos sentimientos. Usted ama a su hijo y quiere que tenga una vida fácil. Es posible que sienta tristeza, pena, ira, miedo, mucho amor y compasión por su bebé. Todos los sentimientos son válidos y razonables. Quizá le resulte útil ponerse en contacto con otras familias que enfrentan circunstancias similares y hablar de sus pensamientos con un terapeuta. Apóyese en su comunidad médica para que la orienten sobre los servicios para brindarle apoyo a su bebé. Aférrese al amor que tiene por su familia. 

Participe en una clase de crianza. Muchas comunidades ofrecen clases de crianza gratuitas, en modalidad presencial y en línea, en las que puede ponerse en contacto con otras familias y compartir las alegrías de conocer a sus hijos, así como aprender estrategias para manejar los desafíos. Todos podemos utilizar más herramientas en nuestro conjunto de recursos para la crianza, y hay momentos en los que la tarea de ser madres puede parecer muy solitaria. Las clases de crianza nos permiten conectarnos con la comunidad, donde se nos recuerda que nunca estamos solos en este proceso. Obtenga más información sobre las clases de crianza que se ofrecen en Oregon mediante la Asociación Colaboradora para la Educación en Crianza de Niños de Oregon. 

Su bebé está ocupado aprendiendo y desarrollándose, pero, sobre todo, conectándose con usted. Su bebé cambiará muy rápidamente durante ese tiempo; disfrute observar los nuevos desarrollos, ¡como también todos los arrumacos! Aprender nuevas formas de cuidar de sí misma y de su nueva familia les ayudará a todos mientras se adaptan a su nueva vida.

Recursos:

Megan McQueen es una cariñosa maestra, entrenadora, consultora y escritora. Basa su trabajo en la educación empática, para lo cual imparte un fuerte sentido de comunidad y habilidades sociales a aquellos con quienes trabaja. Megan prioriza el aprendizaje emocional y las habilidades de resolución de problemas. Cuando no está trabajando, lo más probable es que esté jugando con su esposo, sus dos hijos y su perrito. 

En Español: Domestic Abuse

Una persona cubriéndose el rostro con las manos.
Fotografía de Sinitta Leunen publicada en Unsplash

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Por Megan McQueen

Cuando su refugio en casa se convierte en un lugar de miedo y dolor, tomar medidas para cuidar de su familia puede parecer abrumador. Crear un plan de seguridad y un sistema de apoyo puede brindar una sensación de empoderamiento. Puede amar a su familia y, al mismo tiempo, tomar medidas para evitar que tanto usted como sus hijos estén expuestos a la violencia. Es habitual sentirse “congelado(a)” y con miedo a hablar de sus experiencias, pero acudir a alguien de confianza puede ayudarles a usted y a su familia a encontrar el apoyo y la comunidad que son fundamentales en tiempos de crisis. La comunicación motiva a sus hijos a controlar sus sentimientos.

Si usted o su familia han sufrido violencia emocional o física, no están solos. Espero que las sugerencias que se presentan a continuación ofrezcan algunas medidas concretas para poder crear una guía de seguridad y apoyo. Tanto si quiere dejar su situación de vida para ir a un hogar más seguro como si quiere buscar ayuda y recuperación mientras se queda en casa, esperamos que las siguientes ideas sean una fuente de consuelo.

La seguridad en primer lugar: Si usted o sus hijos no se encuentran en una situación segura, recurra a su comunidad para conocer los recursos que tiene a su disposición y encontrar un lugar donde alojarse. La línea directa nacional de ayuda contra la violencia doméstica (1-800-799-SAFE) puede ayudarle a encontrar atención inmediata. Póngase en contacto con los apoyos locales mediante la organización Call to SafetyLa Coalición contra la Violencia Doméstica y Sexual de Oregon puede orientarle sobre los albergues y los apoyos locales, como el Centro contra la Violación y la Violencia Doméstica (CARDV, por sus siglas en inglés). Oregon ayuda a proporcionar asistencia económica temporal a las familias que necesitan un lugar seguro para mudarse. Si sus hijos asisten a la escuela, el personal puede orientarle sobre los recursos locales. Oregon brinda asesoramiento para solicitar una orden de restricción en caso de que sea necesario. Esos recursos mantienen la confidencialidad para proteger su seguridad y bienestar. Aunque usted no esté en crisis, puede llamar para obtener información sobre las opciones que tiene o llamar en nombre de un(a) amigo(a).

Demuéstrese amor: Esta es una situación difícil, y usted merece amor y seguridad. Dese libertad para sentir todo lo que surja. Intente ocuparse tanto de su físico como de sus necesidades emocionales. Dormir, mover el cuerpo y comer sano son medidas esenciales para la recuperación. Puede ser útil escribir en un diario. Considere la posibilidad de recurrir a un médico o terapeuta para que le ayude a procesar su trauma, especialmente si está considerando o aumentando los comportamientos perjudiciales. (Línea nacional para la prevención de suicidios 1-800-273-TALK; Ayuda en español 1-888-628-9454; Trans LifelineBlackline)

Ayude a sus hijos: Ayudar a que sus hijos se sientan seguros será la primera medida para abordar sus sentimientos. Comuníquese con los demás adultos que forman parte de su vida (maestros, proveedores de cuidado infantil, abuelos, etc.) para que todos puedan planificar sus respuestas a los sentimientos de los niños. Puede ser fundamental recomendarles a los adultos que se mantengan flexibles. Las rutinas y las expectativas coherentes proporcionarán límites para ayudar a que los niños se sientan seguros. Ayude a sus hijos a dormir lo suficiente. Algunos niños querrán hablar sobre su experiencia y otros quizá necesiten procesarla mediante otros métodos, como el juego imaginativo. Considere comunicarse con consejeros para su familia. Proporcione a sus hijos títeres, muñecos, materiales para dibujar y otros elementos creativos que alimenten la imaginación.

Sea consciente: A veces, los niños necesitarán más paciencia y tiempo durante las transiciones. Quizá no quieran estar lejos de usted o necesiten medidas adicionales para separarse de usted o de su escuela. Los niños también pueden mostrar regresión en las etapas del desarrollo, como mojar la cama o chuparse el dedo. Conviene guiarlos con compasión y tratarlos como la versión más joven de sí mismos. Es posible que quiera reducir el acceso a personas, películas o juegos violentos. Aprenda maneras de manejar su estrés para reaccionar ante sus hijos con amor. Quizá sus hijos necesiten más abrazos y conexiones con usted. También pueden necesitar apoyo profesional si han sufrido o han sido testigos de violencia, parecen tristes, se quejan de malestar físico o no se comportan como siempre. Algunos niños quizá presenten retrasos en su desarrollo y pueden beneficiarse de la ayuda de un experto. Hable con su pediatra, sus consejeros y con el personal de la escuela de los niños. Tal vez quiera buscar apoyo en organizaciones que puedan ayudarle con su situación, como Al-Anon (alcohol), NAMI (salud mental), Línea Nacional de Ayuda de SAMHSA o Families Anonymous (adicción a las drogas). La mayoría de estas organizaciones tienen opciones de llamada, chat en línea y mensajes de texto, tanto si se encuentra en un momento de crisis como si simplemente desea obtener más información. 

Puede ayudarse a sí mismo(a) y ayudar a su familia a encontrar consuelo y recuperación. Dedicar tiempo a jugar, escuchar y hablar con sus hijos puede marcar una gran diferencia en sus relaciones. Puede fortalecer su resiliencia mientras busca asistencia para su familia. Sea amable consigo mismo(a) y con sus hijos en el proceso.

Recursos

Megan McQueen es una cariñosa maestra, entrenadora, consultora y escritora. Basa su trabajo en la educación empática, para lo cual imparte un fuerte sentido de comunidad y habilidades sociales a aquellos con quienes trabaja. Megan prioriza el aprendizaje emocional y las habilidades de resolución de problemas. Cuando no está trabajando, lo más probable es que esté jugando con su esposo, sus dos hijos y su perrito. 

Domestic Abuse

A person covering their face with their hands.
Photo by Sinitta Leunen on Unsplash

By Megan McQueen

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When your haven at home becomes a place of fear and pain, taking steps to care for your family may feel overwhelming. Creating a safety plan and support system can provide a sense of empowerment. You can love your family, while also taking steps to protect yourself and your children from exposure to violence. It is common to feel “frozen” and scared to talk about your experiences, but reaching out to someone you trust may help you and your family find support and community that is critical during times of crisis. Communication encourages your children to manage their feelings.

If you or your family have experienced emotional or physical violence, you are not alone. I hope the suggestions below offer some concrete steps to help you create a safe, supportive road map. Whether you are leaving your living situation for a safer home or seeking help and healing while staying home, we hope the ideas below are a source of comfort.

Safety First: If you or your children are not in a safe situation, reach out to your community to learn about resources available to you and to find a place to stay. The National Domestic Violence Hotline (1-800-799-SAFE) can help you find immediate care. Get connected with local supports through Call to Safety. The Oregon Coalition Against Domestic & Sexual Violence can direct you to local shelters and supports, such as CARDV. Oregon helps provide temporary financial help to families needing a safe place to move. If your children are in school, the staff can help direct you to local resources. Oregon provides advice to file a restraining order if needed. These resources maintain confidentiality to protect your safety and well-being. Even if you are not in crisis, you can call to learn about the options you have or call on behalf of a friend.

Show Yourself Love: This is a difficult situation, and you are worthy of love and safety. Allow yourself space to feel whatever arises. Try to care for your physical self along with your emotional needs. Sleeping, moving your body, and eating healthy are essential steps for healing. It may be helpful to write in a journal. Consider seeking help from a doctor or therapist to help you process your trauma, especially if you are considering or increasing harmful behaviors. (National Suicide Prevention Lifeline 1-800-273-TALK; Ayuda En Español 1-888-628-9454; Trans Lifeline; Blackline)

Help Your Children: Helping your child feel safe will be the first step in addressing their feelings. Please communicate with the other adults in their life (teachers, daycare providers, grandparents, etc.) to help everyone plan their responses to the child’s feelings. Encouraging adults to stay flexible can be crucial. Consistent routines and expectations will provide boundaries to help kids feel safe. Help your child get enough sleep. Some kids will want to talk through their experience, and some may need to process through other methods, like imaginative play. Consider connecting with counselors for your family. Provide your children with puppets, dolls, drawing materials, and other open-ended creative materials.

Be Aware: Sometimes, children will need extra patience and time during transitions. They may not want to be away from you or require additional steps to separate from you or their school. Kids may also regress to earlier developmental milestones, such as bed-wetting or thumb-sucking. It helps to lead with compassion and treat them as their younger version of themself. You may want to reduce access to violent games, movies, or people. Learn ways to manage your stress to react to your child with love. Your child may need extra hugs and connections with you. They may also need professional support if they have experienced or witnessed violence, seem sad, complain of physical discomfort, or are not their typical selves. Some children may experience developmental delays that can benefit from expert assistance. Talk with your pediatrician, counselors, and child’s school. You may want to seek support from organizations that can help with your situation, such as Al-Anon (Alcohol), NAMI (Mental Health), Línea Nacional de Ayuda de SAMHSA, or Families Anonymous (Drug Addiction). Most of these organizations have call, online chat, and text options whether you are in a crisis moment or just want to learn more. 

You can help yourself and your family find comfort and healing. Spending time playing with, listening to, and talking with your children can make an impactful difference in your relationships. You can strengthen your resiliency as you seek assistance for your family. Be gentle with yourself and your children along the way.

Resources

Megan McQueen is a warmhearted teacher, coach, consultant, and writer. She grounds her work in empathetic education, imparting a strong sense of community and social skills to those with which she works. Megan prioritizes emotional learning and problem solving skills. When not at work, she is most likely playing with her husband, two children, and pup. 

Tweens, Teens, and Screens

Person holding phone
Photo by Daria Nepriakhina on Unsplash

By Megan McQueen

As a parent of adolescents, I struggle with how much my kids are “plugged in.” When I consider my hopes for them – compassionate, curious lives with fulfilling relationships – I wonder if their time on screens will help encourage these lives or become a barrier to them. It is not always clear. Living far from extended family, I am incredibly grateful to technology for allowing us to stay close with regular video-chatting. I also see how much time my family and I spend online and want to create more space to allow time for hobbies away from screens. How can I create boundaries for my children that will help create a healthy balance in their lives? I turned to experts for advice. 

Read on for findings that help me think about this topic.

It is okay to set boundaries. Sometimes we need a reminder that borders are all right! We may get pushback from our teens who tell us their friends don’t have the same rules. Remember, this is their job right now. They look for the boundary line and try to see how far they can push it. I like to tell my kids that boundaries are like guardrails. They are there to keep us safe. We don’t always like them. Sometimes they hurt a bit when we push up against them, but they protect us. Many families let go of screen time rules during the height of the pandemic. We may have relied on screens to keep our kids busy so that we could complete a work task or take a break. That was okay then, and it is okay to “reset family patterns” now, as Tina Payne Bryson said in a recent talk on Supporting Families Post-Pandemic. I like to invite my children to share ideas in this process to help us all build empathy and flexibility skills. 

When Should My Kid Have a Phone? As expected, there is not a “right” answer to this question. Common Sense Media has a helpful list of questions to consider as you think about phones, such as, “Would having easy access to friends benefit them for social reasons?” During quarantine, my teen helped us buy her phone. We all agreed that being able to text her friends was a meaningful way to connect. I love sending her a quick encouragement text, which was a perk I did not consider before she had her phone. Consider how and when your child will use their technology and set expectations. For example, using a watch to call a parent during the school day about a playground disagreement is not okay, but a text to a parent to let them know the bus is running 30 minutes late is helpful.

Social Media. Many of us spend a significant part of our days on a variety of social media apps. As I hiked with a friend, we talked about how some of our favorite parenting accounts entertain us and teach us about what is expected behavior from our children. We feel relieved when we hear other kids saying the same things as our own. Social media can help us connect with others in our community – our local friends and our identity groups. How powerful that teens can find an LBGTQ2SIA+ group online if they don’t have one locally! And, we know that social media can be harmful to teens, especially girls. Limits on time are helpful; app developers try to keep us scrolling. You may consider sitting with your child when they’re online and talking together about who they choose to follow and the algorithms at play. As Liz Gumbinner writes, including “tech talks” in our conversations with our children is crucial so they can think about how they are spending their time. There are even some worksheets to help us think through our social media usage and label our feelings. 

Adult Content. Many parents are concerned about their children accessing inappropriate sites online. Tweens and teens are curious about sex and may accidentally stumble on adult images when seeking answers to their questions. Please remind your children to come to you or another trusted adult to clarify what they hear from their friends. Share reputable sites with your kids that will help them get the information they need to avoid a random search. You may also want to talk with your kids about how to react when they do see porn. Friends may show your children videos when they hang out together. Dr. Lisa Amour discusses this in her podcast. She shares that your child may see confusing things. Sometimes their body reacts excitedly to what they see, but logically, it seems violent or wrong. We can help them create a phrase to get them out of that situation, such as, “I don’t want to watch this – let’s play video games.” Talking together about online porn is a perfect opportunity to share your family’s values about sex and healthy relationships.

Model What You Want to See. Try following the limits you set for your kids. Consider turning on a focus mode, SelfControl (Apple), or ColdTurkey (PC) apps to help yourself and your family stay focused. If you ask that phones not be used at dinner, that includes your own. My teen does not have her phone in her room at night. She quickly pointed out that I used mine as an alarm. I now plug mine in next to hers in the kitchen and use a separate alarm clock. Instead of looking at my phone, I now focus on how I want to spend my time. I prefer reading, talking with a friend, or playing a game with my family rather than zoning out on a screen. When I honestly analyze my screen usage, I realize how much of my time I’ve given away. I find it helpful to think about what I get to say “yes” to when I say “no” to my screen.

Acknowledging that technology can be helpful and risky creates a gentler starting point for conversations with my family. My kids want to connect with their friends and explore independently online, and I want to keep them safe and create healthy habits. We can meet all these needs when we talk honestly and develop plans together. 

Resources

Megan McQueen is a warmhearted teacher, coach, consultant, and writer. She grounds her work in empathetic education, imparting a strong sense of community and social skills to those with which she works. Megan prioritizes emotional learning and problem solving skills. When not at work, she is most likely playing with her husband, two children, and pup. 

En Español: Tweens, Teens, and Screens

Persona sosteniendo un teléfono
Fotografía de Daria Nepriakhina publicada en Unsplash

Por Megan McQueen

Como madre de adolescentes, lucho con la cantidad de tiempo que mis hijos están “conectados”. Cuando considero mis esperanzas para ellos —vidas compasivas y curiosas con relaciones plenas—, me pregunto si el tiempo que pasan frente a las pantallas les permitirá llevar esas vidas o se convertirá en un obstáculo para ellos. Eso no siempre se sabe. Al vivir lejos de la familia extendida, estoy enormemente agradecida a la tecnología por permitirnos estar cerca mediante las videollamadas frecuentes. También veo cuánto tiempo mi familia y yo pasamos en línea, quiero crear más espacio para que nos quede tiempo para disfrutar de pasatiempos lejos de las pantallas. ¿Cómo puedo fijar límites para mis hijos que les permitan lograr un equilibrio saludable en sus vidas? Fui en busca de expertos para obtener asesoramiento. 

Siga leyendo para conocer las conclusiones que me ayudaron a reflexionar sobre este tema.

Está bien que se establezcan límites. A veces, ¡necesitamos un recordatorio de que los límites están bien! Quizá tenemos resistencia de nuestros adolescentes que nos dicen que sus amigos no tienen las mismas reglas. Recuerde que ese es su trabajo en este momento. Buscan la línea del límite e intentan ver cuán lejos pueden empujarla. Me gusta decirles a mis hijos que los límites se asemejan a las barreras de protección. Están allí para mantenernos a salvo. No siempre nos gustan. A veces, hacen doler un poco cuando empujamos contra ellas, pero nos protegen. Muchas familias se olvidaron de las reglas relativas al tiempo frente a las pantallas en plena pandemia. Quizá hemos dependido de las pantallas para mantener ocupados a nuestros hijos para que nosotros pudiéramos terminar una tarea laboral o tomarnos un descanso. Eso era aceptable entonces, pero ahora está bien “restablecer los patrones familiares”, como dijo Tina Payne Bryson en una reciente charla sobre Cómo apoyar a las familias después de la pandemia. Me gustaría invitar a mis hijos a intercambiar ideas en este proceso para que todos podamos generar empatía y desarrollar habilidades de flexibilidad. 

¿Cuándo debería tener un teléfono mi hijo? Como era de esperar, no hay una respuesta “correcta” a esta pregunta. Common Sense Media tiene una lista de preguntas útiles para considerar al reflexionar sobre los teléfonos, como: “Por motivos sociales, ¿sería beneficioso para ellos tener fácil acceso a sus amigos?”. Durante la cuarentena, mi hija adolescente nos ayudó a comprar su teléfono. Todos coincidimos en que poder enviarles mensajes de texto a sus amigos era una manera significativa de conectarse. Me encanta enviarle un mensaje de texto rápido para alentarla, lo cual es una ventaja que no consideraba antes de que tuviera su teléfono. Considere cómo y cuándo su hijo utilizará la tecnología y defina las expectativas. Por ejemplo, no está bien usar un reloj para llamar a uno de los padres durante la jornada escolar para contarle sobre un desacuerdo en el patio de juegos, pero sí es útil enviarle un mensaje de texto a uno de los padres para que sepa que el autobús tiene un retraso de 30 minutos.

Redes sociales. Muchos de nosotros pasamos una parte considerable de nuestros días en diversas aplicaciones de redes sociales. Cuando me fui de excursión con una amiga, hablamos acerca de la manera en que algunas de nuestras cuentas sobre crianza favoritas nos entretienen y nos enseñan sobre cuál es el comportamiento esperado de nuestros hijos. Nos sentimos aliviados cuando escuchamos a otros niños decir las mismas cosas que nuestros propios hijos. Las redes sociales pueden ayudarnos a conectarnos con otras personas en nuestra comunidad —nuestros amigos locales y nuestros grupos de identidad. ¡Es tan positivo que los adolescentes pueden encontrar en Internet un grupo de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero/no binario, queer/personas que cuestionan su sexualidad, dos espíritus, intersexuales y asexuales (LGBTQ2SIA+, por sus siglas en inglés) si no tienen uno a nivel local! Además, sabemos que las redes sociales pueden ser perjudiciales para los adolescentes, especialmente las niñas. Los límites en cuanto al tiempo son útiles; los desarrolladores de aplicaciones intentan que sigamos desplazándonos. Podría considerar sentarse con su hijo(a) cuando está en Internet y hablar sobre quién elige seguir y los algoritmos que intervienen. Como escribe Liz Gumbinner, incluir las “charlas sobre tecnología” en las conversaciones con nuestros hijos es fundamental para que puedan reflexionar acerca de cómo pasan su tiempo. Incluso hay algunas planillas que nos permiten analizar nuestro uso de las redes sociales e identificar nuestros sentimientos. 

Contenido para adultos. A muchos padres les preocupa que sus hijos accedan a sitios inapropiados en Internet. Los preadolescentes y adolescentes sienten curiosidad por el sexo y pueden toparse accidentalmente con imágenes para adultos cuando buscan respuestas a sus preguntas. Recuérdeles a sus hijos que recurran a usted o a otro adulto de confianza para que les aclare lo que han oído decir a sus amigos. Comparta sitios de buena reputación con sus hijos que los ayudarán a obtener la información que necesitan y así evitar una búsqueda aleatoria. Tal vez también quiera hablar con sus hijos sobre cómo reaccionar cuando ven pornografía. Es posible que los amigos les muestren videos a sus hijos cuando pasan tiempo juntos. La Dra. Lisa Amour habla sobre esto en su pódcast. Comenta que su hijo puede ver cosas confusas. A veces, su cuerpo reacciona con excitación a lo que ve, pero, lógicamente, parece violento o incorrecto. Podemos ayudar a nuestros hijos a crear una frase que los saque de esa situación, como “No quiero ver esto, juguemos videojuegos”. Hablar acerca de la pornografía en Internet es una oportunidad ideal para compartir los valores de su familia sobre el sexo y las relaciones saludables.

Ejemplifique lo que quieren ver. Intente respetar los límites que estableció para sus hijos. Considere activar un modo de enfoque, SelfControl (Apple) o ColdTurkey (PC), para que usted y su familia puedan mantenerse concentrados. Si pide que no se utilicen los teléfonos durante la cena, eso incluye su teléfono personal. Mi hija adolescente no tiene su teléfono en la habitación por la noche. Rápidamente me señaló que yo usaba el mío como despertador. Ahora conecto mi teléfono junto al de ella en la cocina y uso un reloj despertador. En lugar de mirar mi teléfono, ahora me centro en cómo quiero pasar mi tiempo. Prefiero leer, hablar con una amiga o jugar un juego con mi familia, en vez de distraerme frente a una pantalla. Cuando analizo honestamente mi uso de la pantalla, me doy cuenta de cuánto tiempo he perdido. Me resulta útil reflexionar acerca de aquello a lo que digo “sí” cuando digo “no” a mi pantalla.

Reconocer que la tecnología puede ser útil y riesgosa crea un punto de partida más apacible para las conversaciones con mi familia. Mis hijos quieren conectarse con sus amigos y explorar de manera independiente en Internet, y yo quiero mantenerlos a salvo y crear hábitos saludables. Podemos satisfacer todas estas necesidades cuando hablamos honestamente y desarrollamos planes juntos. 

Recursos

Megan McQueen es una mujer de buen corazón, maestra, capacitadora, asesora y escritora. Basa su trabajo en la educación empática, para lo cual imparte un fuerte sentido de comunidad y habilidades sociales a aquellos con quienes trabaja. Megan prioriza el aprendizaje emocional y las habilidades de resolución de problemas. Cuando no está en el trabajo, lo más probable es que esté jugando con su esposo, sus dos hijos y su cachorro. 

Español: Integrating Mindfulness in Parenting Education Classes

Fotografía en primer plano de una persona con los ojos cerrados
Foto por Alexander Krivitskiy en Unsplash

Por Megan McQueen

Como madre, he encontrado que el espacio es el camino para ser lo mejor que puedo ser. Necesito espacio para cultivar mis intereses, pero también espacio entre un evento y mi reacción. En ese momento puedo recuperarme, calmarme y elegir cómo quiero reaccionar. Poner este simple concepto a trabajar es mucho más complicado de lo que parece. Requiere de práctica y dicha práctica es la meditación.

Algunas personas pueden pensar que la meditación es algo religioso, así que podemos hablar de estos métodos como la práctica de la conciencia plena en lugar de meditación.
Considere usar estas ideas e investigación como una guía para sus clases de educación para la crianza:

¿Por qué? Hay mucha investigación que muestra que los padres tienen mejores respuestas hacia sus hijos después de practicar la conciencia plena. Muchos padres y madres dicen que se pierden en el momento y se olvidan de usar las estrategias para la crianza. La simple práctica de enfocarse en la respiración, puede tener un efecto dominó sobre las emociones, las respuestas y las relaciones. Practicamos no juzgar nuestros pensamientos, lo que nos recuerda extender esto a otras personas. Piense en aprender más sobre cómo la conciencia plena puede respaldar a los niños. (Estos enlaces están enfocados en la infancia temprana, pero se traducen a otras edades también). Empiece su práctica y note cualquier efecto. Tenga en cuenta que se requiere de consistencia y tiempo para ver el cambio.

Agregue momentos de conciencia plena al inicio y al final de sus clases. Encontrar nuestro centro puede ser un cierre poderoso para sus clases. Un momento para cerrar los ojos, respirar profundamente y dejar ir al mundo exterior puede ayudar a traer presencia a su tiempo juntos. Trate de extender esto por varios respiros o varios minutos. Pida a sus familias que elijan una intención para su tiempo juntos, para dar un enfoque. Termine las clases con otro respiro profundo. Pida a las familias que se pregunten entre sí cómo se sienten al final de cada curso. Practicar esta simple técnica de tomar un respiro puede ser una estrategia que las familias pueden llevarse con ellas para centrarse a sí mismas fuera de la clase. Les permite parar, pensar sobre cuál es la decisión que quieren tomar y tener acceso a las herramientas de las que hablaron en sus clases. 

Modele la conciencia plena. Cualquier persona puede practicar la conciencia plena. Ver las caras de sus familias (si es culturalmente aceptable), saludarlos usando sus nombres, sonreír y decirles que agradece su presencia en el grupo. Estas habilidades, igual que cualquier otra, pueden enseñarse de forma explícita. Si una persona en su clase le hace una pregunta complicada, puede tomar una pausa, respirar y decir: “voy a tomar un respiro para centrarme y darme la oportunidad de tomar una pausa y pensar cómo responder”. Modelar y enseñar los pasos para tomar una pausa antes de reaccionar puede ser algo revolucionario para todos, especialmente en la crianza.

Comparta las técnicas para practicarlas en casa. Considere dar a las familias un par de estrategias para que las pongan en práctica en casa. Mi idea favorita es tomar un momento para realmente abrazar a sus hijos. Si las personas están abiertas al contacto físico, sugiérales que abracen a sus hijos en las mañanas y en las noches por más tiempo de lo normal. Cuando normalmente se separan del abrazo, que sigan abrazando por un rato más. Que cierren sus ojos. Que piensen qué tan profundamente aman a su hijo/a. ¿Qué tan alto/a es? ¿Cómo se sienten sus cuerpos junto al de su hijo/a? Que se empapen en el aroma y en el efímero momento. ¿En qué parte de su propio cuerpo sintieron el amor? 

No hay un padre o madre “perfecto”. Integrar la conciencia plena a las estrategias de crianza nos puede ayudar a todos a ser más amables con nosotros mismos y con los otros. Es posible que podamos librarnos del estrés de forma más fácil y quedarnos con los momentos de alegría Llevar la conciencia plena a nuestras clases de educación para la conciencia plena les ofrece a ustedes y a sus familias la oportunidad de construir sus cajas de herramientas para conciencia plena al mismo tiempo en que practican estas habilidades en tiempo real, juntos. 

Libros/Recursos:

Para adolescentes y adultos:

Megan McQueen es una mujer de buen corazón, maestra, capacitadora, asesora y escritora. Basa su trabajo en la educación empática, para lo cual imparte un fuerte sentido de comunidad y habilidades sociales a aquellos con quienes trabaja. Megan prioriza el aprendizaje emocional y las habilidades de resolución de problemas. Cuando no está en el trabajo, lo más probable es que esté jugando con su esposo, sus dos hijos y su cachorro. 

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